Atlas de Especies Invasoras de Puerto Rico

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Especies exóticas que amenazan los ecosistemas de la Isla

Estos animales no tienen depredadores naturales ni cambios climáticos que controlen su reproducción

Por definición, una especie exótica es aquella que no pertenece a la vida silvestre de determinado lugar, por lo que pueden causar daño no solo al ecosistema, sino también a los humanos.

Puerto Rico no está exento de lo antes descrito y aquí, diversas especies exóticas compiten por agua, alimento y hábitat con nuestras especies amenazando con alterar el balance ecológico.

“Muchas de estas especies llegaron a la Isla traídas por el hombre”, dice Luis Figueroa Oliver, veterinario y curador general del Zoológico de Puerto Rico Juan A. Rivero, en Mayagüez, quien a continuación enumera las especies exóticas más dañinas en el país.

1) Iguana verde o gallina de palo – Oriunda de Centroamérica, esta especie cobró popularidad en la Isla a mediados de los 90, cuando se vendían sin problemas en los pet shops. Años después sus dueños empezaron a soltarlas al notar que podían llegar a crecer hasta seis pies. Hoy día no solo se alimentan de todo tipo de plantas, sino que también se les ha visto comer huevos, insectos y animales muertos. Además, son una amenaza al cruzar las carreteras del país y hasta han impedido que aviones despeguen y aterricen en el aeropuerto internacional Luis Muñoz Marín.

2) Boa constrictora – Natural de Suramérica, se cree que esta especie se estableció en el oste, particularmente en Mayagüez, también en los años 90 tras escapar o ser liberada por un aficionado que las compró por contrabando. Hoy día está muy bien establecida y representa una amenaza para la boa puertorriqueña, especie en peligro de extinción. Puede llegar a medir hasta 12 pies y hacerle daño a los humanos. No son venenosas, pero muerden. Como todos los reptiles, pueden transmitir salmonela.

3) Mono patas y rhesus – Llegaron a Puerto Rico como parte de una investigación científica, pero se escaparon y se establecieron en el área de Lajas y otros pueblos del suroeste. Son un dolor de cabeza para los agricultores, ya que acaban con sus cosechas en cuestión de horas. También se comen los huevos de la mariquita, especie en peligro de extinción. Muerden y pueden ser agresivos contra los humanos. Pueden ser vectores de enfermedades, como el herpes simio.

4) Cerdo vietnamita – Aunque algunas familias los tienen como mascotas, muchos individuos de esta especie están reproduciéndose sin dificultad en estado silvestre. Al igual que los monos pata y rhesus, son una pesadilla para los agricultores porque acaban con sus cosechas, devorando particularmente las raíces de los alimentos. También pueden tornarse agresivos contra los humanos.

5) Pez león – Nativo del océano Indo-Pacífico, su llegada a este lado del mundo todavía es una incógnita. Algunos creen que cayeron al mar cuando el huracán Andrew, en 1992, azotó la Florida y destruyó un acuario; otros responsabilizan a las embarcaciones asiáticas que cruzan el Canal de Panamá; y un tercer grupo culpa a ciudadanos que los tuvieron como mascotas y los echaron al mar. Sea cual sea su ruta de llegada, lo cierto es que esta especie venenosa está bien establecida en la Isla y representa una amenaza para el ecosistema marino pues, carnívoro al fin, se alimenta de peces que no lo reconocen como depredador. Su veneno también es amaneza para los humanos.

“El problema mayor con estas especies es que ninguna tiene depredador natural en Puerto Rico, lo que hace que se reproduzcan sin problemas. Estando Puerto Rico en un área tropical, donde el invierno no controla la reproducción de las especies, todo se hace más fácil para las exóticas”, puntualizó Figueroa Oliver.